Vamos al médico, dice que la acompañe para aparcar el coche, voy a la sala de espera y al pasar, dice que yo no entre.
No digo nada y me quedo esperando. Al salir, pregunto que porqué no pude entrar y dice que no hacía falta que además como había llamado ella, pues tenía que entrar ella.
Cometo que no entiendo por qué no puedo asistir a una consulta de mi propia hija y entonces estalla con una violencia extrema.
Dando voces en el coche, despotricando… y luego ya todo el día no responde a ninguna pregunta ni habla.
Cuando por la noche le pregunto por más detalles sobre lo que había dicho el médíco, dice que no me lo piensa decir porque «no le había preguntado nada en toda la tarde»
(Difícil, porque no me hablaba)
Luego suelta un discurso de que si yo no tengo ningún derecho, que el lleva el 90% de todo, que por lo tanto tiene mucho más derecho que yo a todo, etc, etc.
Dice que «no se dio cuenta» de que no había entrado y que se sintió muy herida porque le dije que por qué me prohibía entrar en la consulta con ella.
