Bronca tremenda a la hora de comer porque le parece que NO RIÑO LO SUFICIENTE.
Que todo lo riñe ella.
Que todo lo que hace mal la niña («que no hace exactamente lo que ella diga»), es por mi culpa, porque no la riño.
Que es por mi culpa por lo que la niña no duerme «nada».
Afirma que la única verdad es la suya, y que cualquiera de mis comentarios o matizaciones es llamarla mentirosa.
Está en un estado realmente delicado.
Hace un año exactamente estaba con lo mismo.
Estuve todo el año sin anotar entradas tras su anuncio de querer separarse.
Se ve que es esta época, la primavera, que la altera sobremanera.
Una de las entradas anteriores a esta describe una situación similar.
