Así, de repente, tras un fin de semana de tranquilidad, donde habíamos hecho bastantes cosas.
Se pasó la tarde en el sofá, tranquila, después se levantó a hacer la cena, una hora hora de cenar.
Tras sacar el pollo del horno, le pareció que olía raro, así que decidió que no se comía.
Yo, tras probarlo, dije que estaba bueno, solo que quizá un poco seco. (El pollo siempre queda seco, da igual cómo lo hagas)
Pues entonces explotó. Empieza a decir de nuevo que nunca hago nada, que llevaba 3 horas haciendo la cena y así se lo agradecía, que nunca más va a hacer la cena, que a partir de ahora lo haré yo todo, que estoy todo el día criticando lo que hago, que ella nunca critica nada (!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!) IMPRESIONANTE.
La escalada es tan brutal, (ella sola, porque yo ya no abro la boca) que incluso llega a decir que me vaya a dormir a otra parte.
Audio de la parte final de la tremenda bronca…
20240728-2230-Increíble bronca por comentar que el pollo estaba seco.mp3
Vamos al médico, dice que la acompañe para aparcar el coche, voy a la sala de espera y al pasar, dice que yo no entre.
No digo nada y me quedo esperando. Al salir, pregunto que porqué no pude entrar y dice que no hacía falta que además como había llamado ella, pues tenía que entrar ella.
Cometo que no entiendo por qué no puedo asistir a una consulta de mi propia hija y entonces estalla con una violencia extrema.
Dando voces en el coche, despotricando… y luego ya todo el día no responde a ninguna pregunta ni habla.
Cuando por la noche le pregunto por más detalles sobre lo que había dicho el médíco, dice que no me lo piensa decir porque «no le había preguntado nada en toda la tarde»
(Difícil, porque no me hablaba)
Luego suelta un discurso de que si yo no tengo ningún derecho, que el lleva el 90% de todo, que por lo tanto tiene mucho más derecho que yo a todo, etc, etc.
Dice que «no se dio cuenta» de que no había entrado y que se sintió muy herida porque le dije que por qué me prohibía entrar en la consulta con ella.
Es impresionante. Hablando con la cría, decía que le mirara un diente, y de nuevo estalla diciendo que no la dejamos ver la tele, poniéndonos a parir, como si lo más importante del mundo fuera que ella viera la tele.
Dice que cuando alguno veamos la tele va a empezar a hablar también. (Yo hace tiempo que ya no me atrevo a ver la tele estando ella)
No es la primera vez que lo hace.
Pero lo grave es eso, conversar con los hijos debería ser más importante en la cena que estar en silencio total mientras ella ve su programa de tv.
Viene su madre y deciden ir a comer fuera, a hacer una pequeña excursión.
Comento que por qué no puedo ir yo, y ya explota.
Amenazas importantes. Avisa de la cosa irá a peor.
Es como si todos los esfuerzos que hice estos meses por tenerla tranquila no hubieran servido de nada.
Todo delante de la niña. Ella guardaba silencio, como escuchando todo. Le parece mal que haga un simple comentario delante de ella, pero no le importa estar 15 minutos dando voces y poniéndome a parir delante de ella.
Como siempre, no para de hablar diciendo barbaridades y a mi no me deja ni abrir la boca.
Totalmente fuera de si, por que estaba jugando al Mario Kart y apareció la cría a verlo.
Amenaza a la niña con poner los pendientes, se pone a llorar… está muy mal.
No se puede entender por qué se pone así simplemente porque yo juegue a un juego. Está total y absolutamente fuera de sus cabales.
Tiene una especie de obsesión insana con el tema de los juegos, pero si embargo en el ipad sí la deja jugar. Y a los juegos de mesa, también.
Dando voces, gritos, repitiendo todo compulsivamente…
Impresionante, no hay palabras. En el audio están los primeros 5 minutos, luego se corta, pero después era todo lo mismo repitiéndolo como una demente.
No pasa una y me amenaza de nuevo con “cada uno por su lado”
Dice que la critico, cuando prácticamente no abro la boca.
Dice que siempre le pongo el pastel a la cría y luego ella va y se lo quita. (Lo cual es cierto, no la deja hacer NADA que no pase su estricto criterio) (Mi criterio no se tiene en cuenta)
Situación: Después de cenar, como todos los días últimamente, está viendo capítulos de la voz (en diferido, con la app a3media), en el sofa.
Al lado estamos la niña y yo jugando y hablando en voz baja, llevamos bastante rato.
En esto, explota por alguna razón de repente diciendo que no la dejamos excuchar y que yo soy un egoista!
Repite compulsivamente “ni un minuto” “ni un minuto” «ni un minuto». Aludiendo a que no la dejamos escuchar ni un minuto (lleva más de una hora viendo el programa)
Me insulta, me llana egoísta, que fuerte. Todo eso después de parecer que estaba “bien” durante el día, porque habían de llegado de león esa tarde y parecía de buen humor.
Se le va la cabeza mucho mucho.
Me echa en cara que yo veo la tele otros días (cuando ella está en la cama, despues de fregar y hacer todo). Y que entonces ella no habla. Dice que veo la tele todo el día, cuando desde hace meses o año que no veo la tele jamás, solo algún día (pocos) por la noche.
Me prohíbe ver la tele más, ya que según ella «ella tampoco puede».
Llegan de hacer una excursión hoy domingo (de la cual no me dijo nada cuando quedaron en hacerla, por cierto), y después de cenar me pongo a jugar con la niña, como todos los días… ¡Y estalla porque dice que estoy 24 horas al día jugando con ella!
Va mezclando concepto, que si hay que dejarlos libres, que por qué juego tanto con ella últimamente… que como juego tanto con ella no hago nada en casa.., ni la cena ni nada
Esto fue lo más fuerte… ¡¡¡ACABABA DE HACER LA CENA!!!.
Me dice también que tampoco hago las camas !!! Y HABÏA HECHO LAS CAMAS !!! Como todos los días…
Pero es que, a parte, desde hace tiempo yo lo hago prácticamente todo. Fregar los platos, bajar la basura, pasar el aspirador de mano, ordenar juguetes… todo.
Lo único que hace ella, es, algún día, la cena, y un día del fin de semana limpia, alguna habitación.
Y aún sigue teniendo los santos cojones de decir que «no es mi chacha».
Pero bueno, lo de los juguetes de hoy fue muy fuerte. Como siempre, calentándose por momentos, subiendo más y más la voz, hablando agresivamente, insultando, exagerando, tratándome como la putísima escoria, todo ello delante de la niña, como siempre.
Hay algo de audio del final de la movida, pero antes fue todo más fuerte y más tiempo.
Estamos cenando, sale el tema de ir a Madrid unos días. Comento que me gustaría ir con la cría a los parques donde íbamos a jugar.
Ella se burla y me reprocha que solo fuí al parque con la niña TRES VECES !!!!!
Yo flipo, y me levanto indignado. Nada más. Digo que no puede decirme esas cosas. Que fui más de tres veces. Ella insiste en que solo fui tres… y comienza la explosión.
Empieza a dar voces, a decir que no hacía nada, que lo tenía que hacer todo ella, que nunca fui a jugar con ella, que lo recuerda todo, día por día, que lo pasó muy mal.
Yo, flipando, solo le falta decir que nunca la llevé al cole… Está muy mal muy mal.
Yo sigo insistiendo que por favor no de voces y que eso de que fui tres veces al parque es falso.
Ella se enfada más y más cuanto más insisto en decirle que lo que dice no es cierto. Sigue dando voces y recordando cosas que nunca pasaron, todo exagerado.
Al final tiro la toalla, le doy la razón y vuelvo al punto que parece ser lo normal en esta película, el hundimiento y la desesperación.
Explota de repente. Además, tiene la concepción del tiempo trastocada, porque dice que «parece mentira que tengas el rencor de recordarme algo de hace una semana».. ¡CUANDO PASÓ AYER!
Lo que dice es muy fuerte, de nuevo. Totalmente fuera de si. Y con la niña al lado.
Dice que estuvo mirando una cama en IKEA porque a partir de ahora no quiere saber nada de mi y dormiremos separados.
Todo por: Comer un trozo de tortilla fría ayer en la cocina… La virgen bendita…
Ve que estoy apagado en la cena porque no me dejó ir al parque con la cría a pasar la tarde, y empieza de nuevo la explosión brutal de ira.
Lo primero que me reprocha es que NUNCA había ido al parque con la cría… Es muy fuerte todo.
Sube y sube el tono como siempre hasta la histeria más absoluta. Llena de falsedades y exageraciones, como que en 5 años nunca bajé al parque. Acusándome de que cuando tenía ciática no salía nunca. TODO FALSO. Salía incluso con dolores.
Sigue y sigue y manifiesta repetidamente que ya nunca vamos a estar juntos en ninguna parte. Le pregunto que qué pasará cuando haya alguna fiesta en el cole, o en la comunión. No responde. Sigue diciendo que nunca fui al parque con la cría y que ahora por qué quiero ir.
Es todo surrealista. Las únicas veces que ni fui al parque fue porque estaba trabajando o porque no podía por alguna otra razón.
Mismamente ayer estuve con ella todo el día. Ella lo reconoce, ergo no tiene sentido nada de lo que dice.
En resumen, que nos repartimos los días. Pero que no quiere hacer nada conmigo.
AUN NO SÉ A QUÉ HA VENIDO TODA ESTA BRONCA ESTE FIN DE SEMANA: No hice nada mal, no hice nada que la pudiera enfadar. Simplemente se puso así.
Audio completo, de principio a fin. 20 minutos de terror absoluto.
En la grabación se ve todo mucho mejor, la tremenda magnitud del cruce de cables.
Habían llegado de la calle, e inmediatamente me puse a limpiar la ropa de la cría.
Sin venir a cuento aparece dando voces diciendo que no hago nada. Fuera de sí, que qué hago limpiando si está la niña esperando (estaba limpiando su ropa) Que jamás hago nada.
Es increíble.
Levantándome la voz con una agresividad impresionante (como siempre). En otras ocasiones no había ningún motivo que lo justificara, pero esta vez si que ni siquiera había abierto la boca.
Dando unas voces increíbles, seguro que se escuchaba en la calle.
Había sido un día muy intenso en el curro para mi; tenía una cosa pendiente de resolver y estaba algo agobiado por eso.
Aún así, hago la cena, pongo la mesa, lo preparo todo como siempre. Mientras tanto ella está comentando que le llegó una notificación de Hacienda en relación con la guardería de hace unos años.
Le digo que lo consulte a ver qué puede ser. Ella comenta que posiblemente sea porque esos pagos los habíamos hecho directamente desde mi nómina de la empresa 014 para desgravar un poco.
Parece ser que ella lo declaró igualmente, y ahora le piden comprobación, que no tiene.
Le comento que llame a mi gestor a ver si se puede hacer algo, pero lo más seguro es que tenga que pagar.
Entonces ella dice que lo tengo que pagar yo, que es todo culpa mía, que ella siempre estuvo en contra de hacerlo así, que prefería pagarlo directamente.
Yo no recuerdo que hubiera sido así, pero bueno.
Le digo que no pasa nada, que ya lo pago yo, pero insisto que en el error fue declararlo ella.
Lo reconoce, pero sigue insistiendo y preguntando constantemente, en bucle, siempre lo mismo.
Yo entre el agobio del curro y que no tengo ni idea que más comentar, parece que no digo mucho más, respondo con que no lo se, que mejor hablar con el gestor.
No hago nada malo, ni respondo mal, solo digo que lo consulte y a ver qué pasa. Y si hay que pagar algo, ya lo pago yo, aunque no sé por qué, pero no pasa nada.
Y de repente, si venir a cuento, estalla, me empieza a insultar de nuevo delante de la niña, dice que no la ayudo en nada, que «nunca» la ayudé en nada. Que mejor vive sola. Que estoy todo el día amargado, que incluso había dicho esta tarde que «quería descansar», que soy un desastre y una mierda.
De nuevo el maltrato psicológico, violencia verbal constante, como siempre.
Yo, como no respondo ni digo nada, me lo echa en cara, incluso, que me quedo callado. Que no hago nada ni respondo. Que ni la miro.
¿Como la voy ni a mirar, con esa repulsión con la que me trata?
Es muy fuerte, dice que no la ayudo en nada, y la ayudo en todo: Su puesto de trabajo remoto, la compra del coche, todas las tareas de casa, cualquier duda que tiene de cualquier cosa de la que sepa algo, todos los muebles.. absolutamente todo. Y así me trata, como la puta escoria.
Aprovecha un asunto trivial relacionado con protestar porque no quiería poner cierta ropa en la secadora para estallar de manera espectacular sobre el tema de que en estos días que estuvimos en casa rural no hice nada ni hablé con nadie.
Suelta barbaridad tras barbaridad, que por que no soy como los demás, que no me relaciono, que no hablo con nadie… cuando no paré de hacer cosas, de jugar con los críos de hablar con todo el mundo. En las sobremesas con temas de ecología con Jose y Victor, durante la barbacoa con todo el mundo, escanciando sidra, todo… vamos, no veo que la realidad tenga nada que ver con lo que cuenta.
Como siempre, dando voces, delante de la niña. Incluso ya me impide leerle un cuento.
Asevera una vez más que esta es la última vez que voy con su familia. Y que este es el último año que estamos juntos.
Y que todos ellos dicen lo mismo que ella. Que no hablo con nadie, que soy un maleducado…
Yo ya no sé qué hacer. No sé lo que tengo que corregir. Nada de lo que dice es cierto. Debe ser que tiene a algún tipo de personal idealizada y yo tengo que se exactamente como esa persona imaginaria.