Salimos por la mañana de Gradefes para comer e ir a la piscina en lo que sería el último día de verano.
Parece estar de buen humor, o al menos en una actitud normal.
Pero fue llegar a la piscina, empiezo a sacar los manguitos y las cosas y vuelve de nuevo el demonio echando la bronca por “tirarlo todo por el suelo” (Cuando hice exactamente lo mismo que todos los días anteriores que fuimos a la piscina)
Inmediatamente coge la bolsa con las cosas, la cambia de sitio, y pone los manguitos y el resto en el suelo, exactamente igual que había hecho yo y por lo que me cayó una nueva bronca.
