Toda atacada, que si hay que subirla, que si no quiero ayudarla, que si no ponga ahora los cables, mejor el fin de semana.
Que si no quiero poner los cables.
Que no toque la mesa para poner los cables.
Que no la ayudo en nada.
Al final lo hice todo, excepto empujar un poco la secadora para colocarla en su sitio.
Veo que deja el ladron colgando, me pongo a solucionarlo usando alargadores y demás… más bronca por arreglarlo.
Me lamento de cómo me trata, de que siempre está enfadad, y más bronca. Que el que esoty enfadado soy yo.
Entro en la habitación, cierro la puerta como ELLA DICE porque está abierta la ventana… BRONCA POR CERRAR LA PUERTA.
Esto es la putísima locura de dios bendito.
Muevo la mesa para poner los cables, BRONCA PORQUE LE HAGO MOVER LA MESA !!! PERO SI LA MOVÍ YO, TU NO LA TOCASTE.
Juro por dios que esto no tiene ni pies ni cabeza. El tren de pensamientos que circula por su mente a la hora de evaluar las situaciones está totalmente descarrilado, es un caso de estudio serio.
Hace llorar la la niña de manera desconsolada porque no quiere salir. Insiste y repite lo mismo sin cesar.
No puede aceptar que un día la niña no quiera salir. Mete miedo.
Dice que «no puede estar encerrada aquí todo el día», como si fuera un tema tremendo.
