Radical e intransigente, igual que una institutriz de un reformatorio.
No la pasa una, no le permite ni un desliz a la cría. Que mal lo va a pasar la pobre niña.
Por pintarse un poco la cara, la riñe de manera desproporcionada.
Pero, lo más brutal es que, por extensión, me echa la culpa a mi por haberla dejado, y bronca que me cae.
Inmediatamente después, le pongo un poco de pasta en el cepillo para lavar los dientes, ella lo ve, se lo quita porque «lo dijo la pediatra», que cómo se me ocurre, que lo come. (En realidad la pediatra dijo no llenarle el cepillo, pero un poco lo puede comer perfectamente, ya lo hizo muchas veces)
Pues entonces la niña se pone a llorar y ella ya entra em modo histeria, pero echándome la culpa a mi, que como se me ocurre, que todo es mi culpa. Madre mía.
Pero cuando le llora a ella por algo, nunca es culpa suya. En ese caso es «la niña que es muy caprichosa»
Pero cuando estoy yo cerca, todo cambia para pasar a que «todo es mi culpa y todo lo hago mal para fastidiarla»
Es absolutamente insostenible este sindios y esta puta locura.
20181217-2230-por_pintar_cara_desproporcion.mp3
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