Otro viernes, otra bronca

Esta vez empezó abroncando a la cría porque no cenaba la mandarina cuando ella decía.

Luego ya lo trasladó a mi bajo la acusación de que “estoy todo el día jugando con ella”.

Impresionante.

Ya amagó el otro día y esta tarde con ese tipo de idea tan desquiciada.

Ahora decía que si la única que hace de madre es ella, como insinuando algo muy raro…

Todo ello sin venir a cuento, porqué yo no cambié mi comportamiento..

Madre de dios, no levanta cabeza.