Esta vez empezó abroncando a la cría porque no cenaba la mandarina cuando ella decía.
Luego ya lo trasladó a mi bajo la acusación de que “estoy todo el día jugando con ella”.
Impresionante.
Ya amagó el otro día y esta tarde con ese tipo de idea tan desquiciada.
Ahora decía que si la única que hace de madre es ella, como insinuando algo muy raro…
Todo ello sin venir a cuento, porqué yo no cambié mi comportamiento..
Madre de dios, no levanta cabeza.
