Estoy durmiendo a la niña y aparece dando voces y amenazando (o afirmando) que era la última vez que la dormía, tratándome de nuevo como una mierda que solo quiere que la niña no se duerma. Siempre con desprecio y odio.
Yo no digo nada y dejo que siga y siga echando pestes de manera desmesurada y sin sentido, repitiendo una y otra vez lo mismo, sin darme ninguna oportunidad para hablar o escuchar nada de lo que pudiera decir.
Tras bastantes muchos, ya se retira por fin y yo me voy a fregar, a limpiar todo, como hago todos los días, mañana tarde y noche, para luego escuchar también que no hago nada y que si me pienso que ella es una chacha.
No tiene ningún remedio.
