Se preparan para ir al parque el domingo por la tarde.
Digo que me ducho y bajo más tarde y ya se transforma y me dice que no, que no puedo.
Que no puedo estar con ella. Que quiere ir sola, que yo no puedo ir a ningún sitio con ella.
De igual manera que me impidió estar con la cría en semana santa en león (conmigo estuvo 1 día, con ella 3), dice que mejor que no estemos juntos por la calle.
¿Ah, pero ayer si, en Parque Principado? Claro, pero entonces me necesitaba mientras hacía las compras.
Vuelve a mencionar separarse, que sería mucho peor, como amenazando.
Me voy a sumir en una depresión tremenda como esto siga así.
Y la curioso es que por la mañana parecía estar normal.
Da igual lo que haga. La comida, todo lo de la casa, la llevo en coche, la traigo… pero me desprecia continuamente, alegando no sé qué. Que si para estar a disgusto no me quiere tener delante, etc etc.
Pero no puede impedirme estar con MI HIJA.
