Aprovecha un asunto trivial relacionado con protestar porque no quiería poner cierta ropa en la secadora para estallar de manera espectacular sobre el tema de que en estos días que estuvimos en casa rural no hice nada ni hablé con nadie.
Suelta barbaridad tras barbaridad, que por que no soy como los demás, que no me relaciono, que no hablo con nadie… cuando no paré de hacer cosas, de jugar con los críos de hablar con todo el mundo. En las sobremesas con temas de ecología con Jose y Victor, durante la barbacoa con todo el mundo, escanciando sidra, todo… vamos, no veo que la realidad tenga nada que ver con lo que cuenta.
Como siempre, dando voces, delante de la niña. Incluso ya me impide leerle un cuento.
Asevera una vez más que esta es la última vez que voy con su familia. Y que este es el último año que estamos juntos.
Y que todos ellos dicen lo mismo que ella. Que no hablo con nadie, que soy un maleducado…
Yo ya no sé qué hacer. No sé lo que tengo que corregir. Nada de lo que dice es cierto. Debe ser que tiene a algún tipo de personal idealizada y yo tengo que se exactamente como esa persona imaginaria.
Audio muy bueno, lo recoge prácticamente todo.
