Estoy como todos los viernes con la cria en el parque, aparece ella a sobre las 5 (pronto), ve que hay un bote de lacasitos en la mochila y monta el cólera desproporcionada de nuevo, humillándome en público y delante de la niña.
Me recrimina que yo me cuide, y que ella no la cuido. Impresionante.
Me acusa de que si fuese por mi, la niña comería «mierda». (Cómo tengo que escuchar esas cosas, ¡¡maltratadora!!)
Incluso amenaza con que no esté más con la niña los viernes… Brutal.
Después decide que hay que ir a casa cuando mejor lo está pasando y con sol y calor aún.
Audio:
Después, en casa, me pregunto porque tengo «esa cara», y digo que lógicamente estoy disgustado por el trato que de nuevo me acaba de dar, con esa agresividad y violencia verbal desproporcionada por un simple bote de lacasitos.
Estalla de nuevo, me acusa de que estoy todo el día comprando chuches (hace semanas que no compraba, además solo había comido uno) y que si esto que si lo otro… el discurso de siempre Niega que estuviera agresiva, que simplemente me dijo que no comprara chuches. (Amnesia, parece ser).
Me indica que soy lo peor porque «no le hablo» y estoy triste, como si no se acordara de nada, de todas las barbaridades que me dice desde hace años, esa misma tarde, el otro día… que no me maltrata, que no se me puede decir nada…
Dice que no es agresiva, y que «no la insulte». ¡Pero si no le dije jamás nada!
Dice que no «hizo nada». Que vergüenza debería darme.
Delirante.
Audio (solo la parte final de la broca, antes hubo mucho más):
