Ya está atravesada de nuevo.
Riñe a la niña de nuevo sin venir a cuento por usar el chupete y ver el iPad.
La amenaza con tirar todos los juguetes.
La niña se queda llorando en una esquina. Pobre, no sabe lo que hizo mal.
A mi, para qué comentar nada, me dice que hay que montar el patinete. Es muy simple. Voy a ello y dice que si no se o no quiero que lo lleva a la tienda.
A cuento de qué viene ese comentario? Ni siquiera me había dado tiempo a mirarlo.
Sigue diciendo que atienda, y empieza a explicarme cómo se monta como si fuera un subnormal.
Yo monté todas las cosas que hay en casa y mucho más. No tiene ni pies ni cabeza su actitud.
Como ya es extremadamente difícil encontrar algo más para atacarme, bronca porque, cuando me dijo lo de ir a mirar lo del patinete, no me levanté con la suficiente “velocidad “, y que si no tengo ganas que lo lleva a la tienda a que lo hagan ellos.
¿Que especie de chantaje/maltrato emocional es este?
Y todo partiendo de la nada, sin mediar provocación alguna.
