Va a salir a la calle y me pregunta sobre la mascariila que había usado este fin de semana, la que, cuando iba a ponela en casa, me echó la bronca del siglo por cogerla por la tela en lugar de por el hilo.
Le comento que esa mascarilla ya no servía porque me había dicho el otro día que al tocarla ya estaba contaminada, e inexplicablemente monta en cólera y no solo eso, si no que ademas NIEGA que hubiera dicho eso. Que lo dijo al llegar. (Al llegar no lo dijo, montó el pollo por otras muchas cosas, ropa, etc)
Al final se va y dice que hay comida hecha, que no tenía que haberla hecho.
Luego abro la ventana un segundo, y desde la puerta vuelve a chillar diciendo que no abra las ventanas.
Ya por la mañana seguía con la inquina. Despierta la niña, voy a darle un beso, y ella dice que encienda la roomba que se había apagado. Como estoy diciendo buenos días a la niña, no lo hice en ese exacto segundo en el que lo comentó, y se fue corriendo de la habitación a encenderla ella, sin darme tiempo siquiera a intentarlo.
