Simplemente por mencionar esa posibilidad, se tira casi media hora poniéndome a parir de nuevo.
Que no hay espacio, que ya me dijo que no el otro día, que si no me entero, que está harta de aguantarme, que así no puede ser , que no vuelva a mencionar el tema nunca más…
Lo mejor es no hablar jamás de nada.
Yo estaba preparando una taza de leche con nescafe y media palmera para merendar y se me quitaron las ganas.
Así no se puede vivir. A la mínima salta de una manera desproporcionada. Esto es un verdadero infierno vital.
Aun estando lesionado por la hernia y unos dolores inmensos en la pierna tiene los santos cojones de echarme en cara que no hice «nada» en la mudanza, que tuvo que hacerlo ella todo…
– desmonté muchisimas cosas.
– conseguí furgoneta y conductor.
– la mayoria de personas que ayudaron a descargar eran traidas por mi.
– monté todas las cosas una vez en la nueva casa.
– siempre que salgo con dolor por la mañana procuro hacer toda la compra que puedo, aún arriesgandome a llegar a casa y recibir otra tremenda bronca, porque según ella no se comprar y todo lo hago mal.
