Acostando a la niña, quedan dos páginas para ller el cuento, entra como una energúmena diciendo que a dormir ya, a dormir ya… apaga la luz de golpe, la pobre niña que se queda sin el final del cuento…
Le digo que a qué viene semejanta exageración mientras me levanto para retirarme, y le digo que vaya exagerada que es, y ella suelta, con la niña en brazos: «IDIOTA»
Totalmente fuera de si.
De nuevo es brutal darse cuenta del detonante: Simplemente querer terminar de leer el cuento.
Sus argumentos, que si leía dos páginas más, tardaba otros 20 minutos en dormirse.
Esta realmente fuera de sus casillas, totalmente enferma mental.
No puedo consentir que me insulte delante de la niña. No lo puedo consentir.
