Parecía ir bien el fin de semana, se fue con la cría al parque, pero al llegar, vio la luz del baño encendida y lo primero que dijo fue reñirme.
Le digo que por favor, no me riña por tanta tontería nada más llegar y entonces explota la caja de pandora.
Durante casi una hora, un monólogo continuo sobre que no me va a hablar mal, que está muy mal, que yo soy lo peor, que no se me puede decir nada, que se quiere separar, que así no quiere vivir, que lo siente mucho por paula..
que ¡es mentira que me esté todo tiempo enfadada! Pero bueno! ¿acaso me inventé todo este diario?
Está mal del TLP, peor cada día. Estas explosiones son constantes y tiende a echarme a mi la culpa. (Recuerdo, hoy «mi crimen» fue dejar una luz encendida y decirle que no era para tanto cuando nada más llegar me empieza a reñir)
