El día parecía ir muy bien. Durante la cena estaba «normal». Tranquila y relajada, hablando de cosas.
Al llevar a la cría a la cama, empieza a calentarse sin que hubiera un detonante claro.
Comienza a repetir de nuevo que lo hace todo, que no para, que se levanta a las 5 de la mañana y que lo hace todo, y que yo no hago nada, solo me levanto y cuando vuelvo juego con la cría.
Pasa a un estado de nerviosismo y repite y repite las cosas, negando que yo haga algo en casa. Es para flipar.
Incluso menciona ejemplos de mi inutilidad, por ejemplo, que el otro día se levantó y había un bote de mostaza en la mesa del salón.
Le digo que me parece una postura muy radical considera semejante tontería como una afrenta tan grande y se enfada aún mucho más.
El detalle de lo que dijo se escucha muy bien en el audio.
Entre otras cosas, que si limpia y lo hace todo es por la niña, no por mi. Me llega a decir con total desprecio que me largue de la habitación, y que me va a hacer una «puta lista» (sic) para asignarme tareas. (Espero que incluya las que hago yo para asignarselas a ella tambien, como todo el mantenimiento de la casa, toda la parte de aparatos, fotos, archivo de cosas de la cría, etc, etc)
Pero lo dicho, todo ello como de repente, tras estar más o menos bien durante la cena.
Es una prueba más del Trastorno Límite de la Personalidad que padece.
—
Audio muy buena calidad, se aprovecha todo. Hacer transcripción.
20181022-de_repente_se_trasforma-cosas_horribles-REC006-96kbps_32Khz.mp3
https://drive.google.com/open?id=1RUlyG64K-nRgmZuq7n1TJ6YS6_Saa4JS
