Vamos a recoger la niña para llevarla al pediatra: Enfado porque la habían llamado de la guardería al haber vomitado.
Tras el pediatra, enfado por decir que habría que quitar el soporte del cinturon por si le dolía la tripa a la niña. Dice que solo lo digo por estar en contra de ella.
Dice que lo repito mucho, y que ella nunca repite nada… JAAAAAA
En casa, tras hacer toda la compra. Por comprar filetes de pollo en lugar de una pechuga: Enfado.
Por quitar la ropa porque Paula le gusta ayudarme: Enfado porque dice la consiento todo. ¡Enfado por jugar con la niña!
Todo lo toma a la tremenda, todo le enfada de manera desporporcionada. Es como vivir al filo del precipicio siempre. Haga lo que haga siembre habrá bronca.
Me paso los días como caminando descalzo a oscuras en una habitación llena de cristales.
Y aún no acabó el día.
